I – La estructura del entrenamiento

Este artículo define y explica el término “entrenamiento” en el deporte y sus requisitos prácticos, y presenta tanto la necesidad de una estructura para las sesiones como las características que esta debe tener.

Requisitos de un entrenamiento deportivo

Empecemos con una visión de conjunto y repasemos algunos términos y definiciones. Según la Wikipedia alemana, el entrenamiento en el deporte se refiere a la práctica de secuencias complejas de acciones con el objetivo de influir de forma planificada y patente en el rendimiento físico y competitivo.

  • Cuando se aplica al jugger, el término secuencias de acciones complejas puede entenderse como las técnicas e interacciones de los jugadores en el campo.
  • El impacto planificado y patente puede interpretarse como una ejecución estructurada y reproducible de estas técnicas y tácticas.
  • El rendimiento de un jugador abarca sus habilidades técnicas y tácticas y su condición física, así como la aplicación o incluso superación de las habilidades adquiridas en el contexto de un campeonato.

En resumen, los requisitos de un entrenamiento de jugger son aprender y preservar técnicas relevantes para el jugger, tácticas de equipo y ejercicios atléticos con vistas a su ejecución bajo las condiciones de una competición.

Términos y categorías

Para comprender mejor los artículos publicados, vamos a definir esos tres términos en el contexto del entrenamiento de jugger, ya que constituyen las categorías de habilidades en que este se estructura:

  • La técnica describe la propia habilidad de juego. Incluye el manejo del arma, el juego de pies y la ejecución de elementos recurrentes del juego como la mecánica del pineo, el combate entre qwikers, etc.
  • La táctica se refiere a la interacción coordinada de varios jugadores para obtener una ventaja en el campo. Algunos ejemplos son el posicionamiento y comportamiento en combate de los jugadores en situaciones de inferioridad numérica, o las maniobras de cruce durante la salida en línea.
  • El atletismo incluye el rendimiento físico de un jugador. Algunos de sus factores son la condición física (fuerza, resistencia, velocidad), la técnica de sprint y la de salto, el juego de pies fuera de los duelos, y también la coordinación y agilidad en general.

Estos tres aspectos deberían ser cubiertos y potenciados en cada sesión de entrenamiento, que idealmente debería incluir ejercicios para cada uno de esos campos. Con el tiempo, podrás trabajar todos los aspectos del juego, y después profundizar en los detalles. No te olvides de repetir los ejercicios a menudo.

También es importante recordar el cuarto requisito no escrito: ¡pasárselo bien!

Estructura del entrenamiento

  1. Calentamiento – Antes de llevar a cabo ejercicios de juego, se debe calentar física y mentalmente. Esto implica aumentar la temperatura muscular, alcanzar un ritmo de pulsaciones elevado al menos una vez, y activar las motricidades típicas del juego en el campo. El calentamiento debería incluir ejercicios básicos de prevención de lesiones. Un calentamiento más largo y detallado incluirá también ejercicios físicos y de técnica personal, pero cuando se está introduciendo la estructura, es mejor empezar con un calentamiento sencillo que se repita en todas las sesiones.
  2. Ejercicios técnicos – Dedicados a mejorar el manejo de las armas y el juego de pies. Hasta los mejores jugadores deberían revisar y entrenar su técnica regularmente. Entrenar explícitamente la técnica permite a los jugadores llevar a cabo secuencias de acciones complejas (¿recordáis?) de forma intuitiva durante un partido.
  3. Ejercicios tácticos – Consisten en practicar tus habilidades de combate de forma organizada junto a otros jugadores en el campo. El posicionamiento de los jugadores y los cambios en el estilo de juego en función de la situación tendrán una influencia patente en el partido, pero sólo si se han entrenado esas habilidades específicamente.
  4. Partidos – Jugar partidos (o un equivalente adaptado a un número menor de jugadores) combinará todas las habilidades relevantes para el jugger. Las técnicas y tácticas practicadas por separado tendrán que ser trasladadas a las jugadas, y todos los aspectos tienen que combinarse hasta cierto punto. ¡No olvidéis pasarlo bien mientras jugáis!
  5. Vuelta a la calma – Tras el entrenamiento, debería hacerse algún ejercicio suave para reducir la tensión muscular y relajar el cuerpo. Incluso aunque sea corto, conviene hacerlo para que los jugadores no vuelvan a casa con la intensidad de un partido de jugger en su cabeza y sus movimientos. Los más esforzados a veces hacen algún tipo de entrenamiento físico antes de la relajación. En cualquier caso, si el entrenamiento ha incluido ejercicio físico intenso, siempre hay que acabar con estiramientos.

Esta debería ser una estructura suficiente para diseñar sesiones de entrenamiento básicas o para improvisarlas si no hay nada preparado. Todos los temas presentados y algunas estructuras de entrenamiento más sofisticadas serán tratadas en artículos posteriores, junto con un catálogo de ejercicios y una guía para ordenarlos.

Nota final

Usar una estructura simple repetida en todas las sesiones es muy importante para lograr introducir los entrenamientos en un equipo. Un procedimiento regular de calentamiento y vuelta a la calma ayuda un montón a unir a los jugadores, a concentrarlos y a prevenir lesiones. Esta ritualización de las sesiones libera al entrenador de un montón de trabajo, lo que le deja tiempo para trabajar otros aspectos más importantes.

Próximo artículo: II – Prevenir lesiones.

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